Cómo convertir colorear en un hábito amable
Un hábito amable crece con una señal fácil, una acción muy pequeña y permiso para faltar días sin volver a cero.

Respuesta breve: Un hábito amable crece con una señal fácil, una acción muy pequeña y permiso para faltar días sin volver a cero.
Colorear es darte permiso para desconectar. No hace falta hacerlo perfecto ni terminar mucho para que el momento cuente.
Prueba esto hoy
- Une colorear a un momento que ya existe.
- Mantén el primer paso por debajo de dos minutos.
- Vuelve sin compensar los días que faltaste.
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